Historia

Historia

Todo proyecto surge a partir de una necesidad y esta no fue la excepción. Los niños y niñas desamparados de Bogotá fueron el origen de esta obra que lleva 125 años al servicio de la infancia.

En 1894 nace la Obra del Niño Jesús, donde su objetivo fue amparar a la infancia y la juventud en condición de pobreza y enseñarles un oficio para su subsistencia. Esta aventura se inició con tan solo 12 niños y niñas, haciendo alusión a los 12 apóstoles, los cuales Monseñor Manuel María Camargo llamado el “Apóstol de la Caridad”, acogió para brindarles abrigo y oportunidades de mejorar su calidad de vida.

La Obra ha sobrevivido a diversos retos, como la epidemia de tifo de 1899, la prolongada construcción de su sede y la precariedad de recursos. Pese a todas las adversidades, la Obra continuó su labor y poco a poco estos 12 niños y niñas se fueron multiplicando, cientos más fueron acogidos y la Obra se extendió para seguir atendiendo las necesidades de la niñez más necesitada de Bogotá.

Monseñor Manuel María Camargo fue el gestor de la Fundación San Antonio, que anualmente acoge más de 5.500 niños en sus programas de atención integral. Su efectiva gestión se ha logrado gracias a la orientación de la Arquidiócesis de Bogotá, sus directivas y colaboradores de la Obra.

Gracias a un trabajo transparente, comprometido y apasionado, cada vez son más los niños que sonríen en Bogotá. Nuestros programas de educación formal, aprovechamiento del tiempo libre y de cooperación interinstitucional siguen buscando fortalecer el capital humano más importante de nuestra ciudad: la infancia y la juventud.

La Obra no termina y el legado que nos dejó Monseñor Manuel María Camargo nos sigue inspirando a través de cada niño y cada niña, para nunca olvidarnos de nuestra misión y recordar que aún nos faltan muchos más por ayudar. 

Somos y seremos una entidad al servicio de la infancia y la juventud.

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